No tengo muchos motivos que me permitan seguir de pie, mi último compromiso es con Dios pues es quien me ha dado la vida.
Siento que nada es suficiente, es como un vaso sin fondo y todo lo que quiero es, no sé lo que quiero ahora.
Su sinceridad ha destruido mis emociones, pero al fin y al cabo fue sincero, no creció, no crece, no puede quererme más, y es así como me ganó la batalla.
Soy conciente que existió una época en la que creí en el amor, en el destino y todo lo relacionado a las casualidades de la vida.
Es como que llega alguien después de algunos meses, cuando ya tenías todo planeado, terminar la carrera y partir, salir de mi país, salir de mi ciudad, dejar todo para poder curar mi mente y mi vida, buscar nuevas experiencias ya estaba todo planeado hasta que apareció él.
Como humana intenté mejorar, reparar lo irreparable (corazón, confianza & sentimientos) pero aquí, al lado de ésta nueva persona.
El mundo (familia) me dio la espalda, pero luego supieron aceptarlo, Yo dejé mi plan de vida por quién recién conocía, y sólo aposté por ese milagro que llamamos destino.
La mayor parte del tiempo el dolor puede ser manejado, pero hay veces en las que el dolor nos ataca cuando menos lo esperamos y golpea justo ahí, por coincidencias de la vida en la parte que más duele.
No hay soluciones, ni respuestas fáciles, el alcohol solo le recrea ciertas partes de mi que posiblemente lo hagan extrañarme, pero no más, él no me pudo querer más porque no creció.
domingo, 23 de marzo de 2014
NO CRECIÓ
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