Sin pensar que me volvería a ocurrir, me vuelve a suceder. De la misma forma aunque quizá no de la misma manera, sin embargo el punto es el mismo, la situación es exacta.
Transcurren las horas y no es leído aquel mensaje que en algún momento escribí. La misma historia, el mismo cuento. Dicen extrañarme sin embargo, la comunicación acorta mis sentimientos.
Quizá sea así, sé que estoy pagando lo que en algún momento hice, pero lo entiendo y está bien. No es bueno jugar y sobre todo no es bueno liberar los sentimientos tan abiertamente. Mi mejor defecto ser directa , al veces soy muy expresiva y eso amarra como hiere.
Quien lo pensaría, en algún momento Yo lo dude, es cierto, suelo ilusionarme rápido, pero por sobre todas las cosas cuando digo NO, para mi es NO por siempre. Solo 1 vez dí mi brazo a torcer y comprobé lo que nunca quise, no era el momento, pero ya está comprobado. No hay que dar segundas oportunidades en esta vida.
Algunos piensas que la vida es solo atracción externa, te llevas bien con alguien y piensas que es tu alma gemela, yo pienso distinto, analizo miradas, sonrisas, gestos, movimientos, quizá me eh vuelto una fijona. Pero ahora busco ser feliz, más no yo hacer feliz a alguien, esta vez quiero que sea mutuo.
Algunos elegimos la juventud para escoger al amor de nuestra vida, otros como yo no buscamos edad. Escribir relaja mis manos, mi mente, mis ideas aunque mi corazón siga ahí explotando de amor por demostrar. Siempre le digo no es el momento, no es el día, no es la situación, ya no nos dejemos llevar por palabras y por el tiempo que hasta hoy a demostrado ser mi peor enemigo.
Extraño lo que alguna vez no fuí, una persona fria, y ahora lo soy. Quizá no sea la misma Yo, solo soy yo cuando demuestro mis sentimientos y puedo expresarme libremente. Pienso que el amor es fiel, y que la suerte recuerda la dimensión de ese sentimiento.
Ahora busco ser Yo para mi, pero él llegó y me desmoronó las ideas, la mente, mi superficie creada, la diferencia solo él la sabe, hay un pasado que no suelta la realidad, y ya no es culpa mía.
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