Quisiera entender porque estoy llorando, quisiera saber porque me siento así, quisiera tan solo dejar de lado esta tristeza que me mata de dolor.
No entiendo porque para aprender a amar tenemos que sufrir, no entiendo porque debe ser así, ¿se aprende sin llorar? ¿Se aprende sin sufrir?
Te extraño, eso es cierto, pero mi mejor medicina es recordar tu comportamientos, tus gestos cuando no querías saber de mí, me mentiste más de una y mil veces.
Te perdoné, esa fue mi mentira, en realidad jamás olvidé cada una de las cosas que me hiciste, en realidad jamás te perdonaré haberme mentido así.
Eras mi mejor amigo, ahora no quiero verte, no quiero sentirte, no quiero tocarte, ahora cuando ya es tarde me vengo a dar cuenta, que no eras para mi, que la vida me jugó una mala pasada.
Porque nunca fuiste sincero conmigo, estoy muriendo de dolor, estoy llorando como nunca, estoy llorando sin lágrimas, que es lo peor de todo.
Vivo con razones importantes, vivo sin esperanza de ser feliz, soy quien soy por lo que viví, y sé que en esta vida todo se paga, pero no entiendo que estaré pagando yo.
Son desilusiones de la vida, dicen por ahí. Yo para que necesito desilusiones si recién empiezo a vivir, no quiero formar drama, pero la ira corre por mis venas.
Aunque sea mentira todo lo que dijiste sobre nosotros, aunque sea falso cada vez que me besabas, aun pienso y nadie me borrará que fueron momentos bonitos.
Pero todas tus respuestas ya me las sé de memoria, te conozco tanto que sé que no regresaras, te conozco a la perfección, que te demoraras en reaccionar, pero cuando te des cuenta ya será tarde, lo sé.
Quiero abrazarte, te necesito aquí… pero no puedo tenerte, tengo que controlarme, jamás me lo perdonaría, seguir atada a algo que no cambiara.
Nací para otra realidad, siempre lo supe, quise cambiar mi destino, supuse que lo lograría, pero me mentiste otra vez, y de tu ser solo obtuve miles de tristezas.
¿Amar? Algunas ves tú me dijiste que lo sentías por mí, en realidad nunca lo sentí sincero, puedo describir cada sentimiento tuyo hacia mí, y ni una tenía un parecido con el amor.
Algún día muy lejano, recordaré que tuve una persona que no me valoró, algún día recordaré que una noche como hoy lloré sin parar, y lloré porque fui una tonta, una noche como hoy haré la promesa de “las mil noches”, algún día más adelante corregiré esta maldita ortografía.
¿Amor? Ya no existe en mi diccionario.
No hay comentarios:
Publicar un comentario